Inicios

Oscar Alzate nace en Palmira, Valle. Inicia estudios de pintura en tres escuelas de bellas artes antes de interesarse por el cine y finalmente por el camino de la fotografía de corte antropológico. Esta forma de expresión estimuló en él una mirada atenta al juego entre luz y color, además de llevarlo a recorrer durante dos años las zonas rurales de Colombia en busca de temáticas para retratar.

Uno de sus viajes lo realizó con Gloria Triana y Toto la Momposina, hacia el Bajo Magdalena, con Alzate como fotográfo, fueron en busqueda de los cantos y las danzas del río.

Izq. a Der. Toto la Momposina, Gloria Triana, Oscar Alzate, campesinos del bajo Magdalena.

Exposiciones

El divagar físico y mental lo condujo a su primer objeto de estudio, las muñecas de trapo hechas por las modistas de provincia, que encontraba infaliblemente en los mercados de todos los pueblos y ciudades del país. Intrigado por la tácita relación que refleja el muñeco con su dueño, Alzate retoma la pintura y dedica un exhaustivo estudio de estos objetos como elemento de exploración artística y como expresión inmutable de la sociedad colombiana desplazada e inmersa en la guerra. La serie ‘Muñecas en tela de juicio’ mereció una exposición individual el Banco de la República - BLAA en 1979.

Exposición Banco de la República BLAA - 1.979

"En la obra de Oscar Alzate, las muñecas son los recursos que aluden a las actuaciones de las personas que pueblan la fantasia-realidad de su mundo. Son como las sombras del cuento platónico, reflejadas en nuestra caverna para que sintamos lo que somos realmente allá afuera, donde no nos alcanzamos a conocer. Son sombras de símbolos pues sirven para la aproximación a las situaciones que precisamente por familiares no son nada comprendidas". Galaor Carbonell

Colección Avianca

En búsqueda de jóvenes promesas del arte, Dicken Castro recorre las principales galerías y exposiciones de la ciudad, encontrándose con la exposición "Muñecas en tela de juicio" donde compra al maestro un par de obras que hoy posan en la colección privada de Avianca.
"Ensayo sobre Mito y realidad" 2.50 x 1.60 - 1.978 y
"Maja con trapos cubrientes" 0.79 x 1.08 - 1.979

Exposición Galería Ibarra - 1.980 Galería San Diego - 1.981

"Son muñecas que cuentan la historia de familias y de pueblos. Muñecas cargadas de anécdotas que le alimentaron a Oscar los recuerdos de su pueblo, de su madre que también era modista y hacía muñecas. Se dio cuenta que lo importante era pintar lo que sentian y habian vivido". Periódico El Siglo, Mayo 1981.

Entre París, Cuzco y Bogotá

Desafiando toda norma social, el artista abandona su creciente fama para refugiarse en París donde alquila un estudio y retoma su investigación artística. El periodo fértil, aunque escabroso, concluye con la promesa de una exposición personal en la galería L’oeil de Beuf. Al instalarse de nuevo en Bogotá, Alzate continuó a configurar su obra alrededor de la presencia de los objetos en la vida cotidiana y sobre su relación con quienes los poseen. No pasa mucho tiempo cuando emprende un nuevo viaje a Cuzco, Perú, donde realiza un curso de Restauración en Bienes Culturales Muebles, aprovechando el tiempo libre para producir un extenso registro fotográfico de techos, patios, ñustas y otros, los cuales se convertirián en mas de una decada de obras.

Los Noventas

Hacia los años 90 se inspira de las puertas encontradas en las ruinas de los barrios desalojados en nombre del progreso, para pintar sobre ellas las escenas de la cotidianidad de la que fueron parte. Paralelamente, desarrolla un interés profundo por el trompo, que más que un juguete significó una desembocadura alternativa para su energía creativa. Dentro de la llamada Cofradía del trompo rojo, Alzate elabora una nueva manera de acercarse a este objeto de la cultura popular, inventando toda una nueva forma de jugar al trompo. Más que un pasatiempo, representó para el artista la oportunidad de crear una nueva realidad alrededor de un juguete antiguo, y de repensar y desafiar las limitaciones que la historia y el hábito imponen sobre el uso de un objeto en particular. Inspirados en esta historia crean el documental el trompo, bajo la dirección de Diego García Moreno.

Colecciones

1. Mujer con niño en patio. 1984.
Durante el gobierno de Belisario Betancour, a través de un amigo en común, piden al maestro Alzate una donación para la colección privada de Presidencia de la República, la cual, también se registra hoy en su colección. Óleo sobre lienzo - 1.62 x 1.14 - 1.984

2. Buey en solar quiteño. 2002.
El maestro Alzate dona una obra para el Museo de Arte Moderno Ramirez Villamizar. Óleo sobre lienzo 0.38 x 0.64 - 2002 Foto:MAMRV

3. Piedra en cruz verde. 2002.
Yvonne Nichols adquiere una obra del maestro Alzate para la colección privada del Grupo Bolivar. Acrílico sobre lienzo

Montañita, Ecuador

En búsqueda de nuevos aires y experimentar en el mundo de la cocina, Alzate Viaja a Ecuador donde reside en Montañita un par de años, entre la pintura y la gastronomía a este viaje se le debe su obra de mujeres en la playa, mar y peces, los cuales retrataba en las madrugadas cuando llegaban los pescadores con su producto fresco; tema que solo abordó en esa época. Después de esa temporada vuelve a Colombia, al barrio que lo acompaño hasta sus últimos días, La Macarena, allí continua con la pintura y la cocina, un oficio que entre amigos y conocidos daba mucho que hablar, preparando exquisiteses en su estudio.

Aire y agua
A partir del nuevo siglo, Alzate se inclina por el estudio de dos elementos: el aire y el agua. Para tal fin se vale de dos plantas que le sirven como objeto de expresión plástica: la mazorca de agua, habitual de los páramos y la victoria amazónica, planta acuática que flota sobre charcales en el amazonas. Al rededor de estas especies típicas de ecosistemas que representan gran parte la riqueza natural colombiana, Alzate se embarca en un estudio de más de 15 años en el cual elabora pinturas de gran formato donde prima el interés por capturar el voluble efecto de la luz sobre el color. Estas obras encarnan el espíritu melancólico que Alzate ya había plasmado en sus muñecas de trapo, esta vez dirigiendo la reflexión hacia la destrucción ambiental y la desaparición de múltiples especies a causa de la sobre-explotación de recursos y el calentamiento global.

En diciembre del 2016, en un viaje a Islas del Rosario, Cartagena, el maestro queda fascinado con un nuevo elemento que lo llevaría a su último viaje, el mangle reflejado sobre el agua, de esta etapa solo hay siete obras con miles de trazos que lo encaminaron hacia la abstracción. Poco después de escribir "estoy aprendiendo", en diciembre del año 2018 el maestro se despide.
Foto: Hernando Toro

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Colección "Aire y agua"